1. Comprueba los datos del coche
Con el número de matrícula del coche, puedes consultar los informes de inspección y verificar si tiene alguna carga financiera pendiente.
Si el número de matrícula no aparece en las fotos del anuncio, contacta con el vendedor y pídelo.
2. Inspecciona el coche a fondo
Busca abolladuras, arañazos, profundidad del dibujo de los neumáticos e información en el libro de mantenimiento. Comprueba también si hay grietas o grandes impactos de piedras en el parabrisas y el techo de cristal.
Las pequeñas abolladuras pueden eliminarse mediante un especialista en reparación sin pintura, por lo que las abolladuras menores no deberían echarte atrás. Sin embargo, presta especial atención a las diferencias de color en la pintura, ya que esto puede indicar un intento de ocultar daños anteriores. Si el coche ha sido repintado recientemente, también conviene tenerlo en cuenta.
¿Pintura o pulido? No todos los arañazos necesitan un repintado: si al pasar suavemente la uña por el arañazo no se engancha, se puede eliminar puliéndolo.
Comprueba los neumáticos. Verifica que los cuatro neumáticos sean del mismo tipo y que aún tengan suficiente dibujo.
¿Está completo el libro de mantenimiento? La mayoría de los libros de mantenimiento registran los intervalos de servicio del coche.
- Comprueba si se ha sustituido la correa de distribución y cuándo.
- Comprueba si se han cumplido los intervalos de mantenimiento y cuándo se realizó el último servicio.
Algunas garantías solo son válidas si el coche ha sido revisado a tiempo y ha pasado todas las inspecciones requeridas.
3. Haz una prueba de conducción
Durante la prueba de conducción, presta especial atención a los frenos y la dirección. Realiza algunas frenadas de emergencia y prueba también el freno de mano.
Conduce en zigzag y comprueba si el coche responde rápidamente a los movimientos del volante o si hay holgura en la dirección.
Revisa los testigos luminosos del salpicadero y toma nota si alguno está encendido. Prueba la calefacción y los ventiladores. Ponlos al máximo en ambas direcciones y comprueba que el sistema funciona correctamente.
También deberías probar la calefacción de los asientos y otras funciones eléctricas.
4. Revisa el contrato de compraventa
El contrato de compraventa es vinculante, por lo que es importante revisarlo con detenimiento antes de firmarlo. Comprueba que la identidad del vendedor coincida con el Permiso de circulación. Ambas partes deben firmar todas las páginas.
5. Cambio de titularidad
Tramita el cambio de titularidad en la DGT (Dirección General de Tráfico) o en línea a través de sede.dgt.gob.es. Necesitarás: el contrato de compra o factura, la ITV en vigor, el justificante de pago del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP, modelo 620/621, que varía según la comunidad autónoma) y tu DNI o NIE. La DGT emitirá un nuevo Permiso de circulación a tu nombre. Completa la transferencia lo antes posible — hasta entonces, las multas y los impuestos siguen siendo responsabilidad del vendedor.